RSS

Muy poco sueño puede contribuir a la depresión

03 Abr
Autora: Megan Brooks

Las ratas de laboratorio privadas de sueño muestran cambios importantes en la estructura cerebral y las respuestas químicas que tienen un efecto muy similar a las observadas en adultos deprimidos, según la investigación comunicada aquí en el 50 Congreso Anual del American College of Neuropsychopharmacology (ACNP).

El Dr. Peter Meerlo, PhD, del Centro para Conducta y Neurociencias, Universidad de Groninga, los Países Bajos, quien dirigió el estudio, dijo a los reporteros que asistieron a una conferencia de prensa: «La alteración del sueño tradicionalmente se ha considerado un síntoma de trastornos afectivos como la depresión».

El Dr. Meerlo dijo: «No obstante, gradualmente se están acumulando datos que indican que tal vez, al menos en algunos pacientes, las alteraciones del sueño pueden de hecho ser un factor causal en la depresión».

Los científicos restringieron un grupo de ratas sanas a cuatro horas de sueño al día, lo cual es bastante menos de lo que normalmente dormirían en el laboratorio. Los investigadores valoraron de qué manera la pérdida del sueño afecta a varios circuitos neurales y respuestas químicas relacionadas con la depresión.

El Dr. Meerlo informó: «Un día de restricción del sueño no pareció tener un efecto drástico, pero cuando continuamos este esquema de sueño restringido, vimos cambios graduales al cabo de una semana y un mes».

Una semana de restricción del sueño alteraba la regulación del eje hipotalámico-hipofisario-suprarrenal y reducía la proliferación de las células del hipocampo. Después de un mes de restringir el sueño, hubo datos de una reducción importante del volumen del hipocampo; el Dr. Meerlo comentó: «De hecho observamos cambios morfológicos».

«Hallazgo notable»

Las ratas privadas de sueño también fueron menos sensibles a la serotonina, la cual interviene en alto grado en la regulación de las emociones. El Dr. Meerlo explicó: «Valoramos esto mediante la inyección directa de un fármaco serotoninérgico y luego el análisis en las respuestas hormonales, de la temperatura y de la conducta que son reguladas por la serotonina».

Añadió: «En las ratas con restricción de sueño muchas de estas respuestas disminuyeron en comparación con las ratas de control que podían dormir todo lo que quisieran».

El Dr. Meerlo dijo que otro hallazgo importante y «notable» fue el tiempo que tardaron las ratas en recuperarse. Después de una semana de sueño restringido, necesitaron casi una semana de sueño adecuado antes que se normalizaran los cambios del sistema serotoninérgico.

Esto señala que el dormir más durante el fin de semana puede no ser suficiente al tratar de «ponerse al día» por lo que respecta al sueño perdido.

El Dr. Meerlo dijo: «Al término del fin de semana, puedes sentir que te has recuperado, pero de hecho puede haber huellas en el cerebro del periodo precedente de restricción del sueño».

El Dr. Meerlo afirmó que en conjunto estos hallazgos proporcionan un «apoyo sólido» a la idea de que la restricción o la perturbación del sueño pude ser no sólo un síntoma de trastornos afectivos sino «de hecho puede ser un factor causal en la aparición de la depresión».

Sueño y depresión «íntimamente vinculados»

Al comentar sobre el estudio a Medscape Medical News, el Dr. Noah S. Philip, profesor adjunto en el Departamento de Psiquiatría y Conducta Humana (Clínica), Alpert Medical School of Brown University, Providence, Rhode Island, describió la investigación como «un estudio muy interesante desde varias perspectivas».

El Dr. Philip explicó: «La perturbación del sueño se suele considerar como un síntoma neurovegetativo de referencia de depresión, pero ésta y otras investigaciones indican que la relación entre los síntomas de depresión y el sueño es mucho más compleja».

Esto tiene gran importancia en la bibliografía sobre la depresión, ya que varios de los antidepresivos disponibles han mostrado alterar la estructura del sueño, lo que indica que pueden causar un sueño más deficiente».

Este estudio «de manera refinada» muestra un efecto neurotóxico de la privación del sueño (es decir, cambios en el hipocampo). Este efecto se ha observado en varios trastornos psiquiátricos, entre ellos la depresión y el trastorno por estrés postraumático (TEPT).

Añadió: «El TEPT también se caracteriza por alteraciones del sueño, lo cual es congruente si se toma en cuenta que la privación del sueño es una situación de estrés crónico».

El Dr. Philip advirtió: «Al igual que con cualquier estudio preclínico, es importante recordar que estos experimentos deben reproducirse en seres humanos para medir la validez de sus efectos». «Sin embargo, tomado en conjunto con la bibliografía disponible, este estudio avanza el concepto de que el sueño y la depresión están íntimamente vinculados y que la terapéutica futura concebida para dirigirse tanto al sueño como a la depresión es un campo de investigación importante.

Anuncios
 
Deja un comentario

Publicado por en 3 abril, 2012 en salud, Uncategorized

 

Dime que opinas:

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: